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welcome

Cada uno posee el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa..

Los pies en el mar

Eran más de las dos de la mañana, estaba cansada, sola, aburrida y con algo de hambre. Pensé varios minutos si hacer o no la llamada, apagué el teléfono para evitar impulsos, cerré los ojos, moví los muebles, quité ese olor de mi cama, me lavé una y otra vez las manos, limpié mis ojos rezagados de negro.. y nada. No conseguía quitarme las ganas de marcar y pedir auxilio.


Aún me pregunto si fue lo correcto, o también me pregunto a ratos "qué es lo correcto?" y siento nuevamente el agua helada rodeándome los pies, durmiéndolos, cedándome el escozor de la pérdida de conciencia por su culpa.
Y siento el olor a sal, a ira, a sangre comenzando a hervir en las venas, percibo el sabor de sus labios y quiero estar lejos, quiero volver, arrepentirme, desatarme y correr más rápido que mis miedos y errores.
Pero estoy ahí, junto a mis culpas, volviéndome un atado de escalofríos, bajo la atenta mirada de la luna acompañada de su fiel estrella-entre-manos que me grita desde lontananza que reaccione y vuelva a mi dormitorio a soñar con él.


Ese algo

Tengo pena.
Eso es todo.
Estoy decepcionada, y no hay más.
Lo que más me duele, es que ya no·duele. Siento que se enfría, se aparece retorciéndome las tripas, se vuelve a enfriar, a desvanecerse en el espacio que dejó el no·dibujo en la gran pared crema.
Aunque las horas se arrancan vacías, siento de pronto que algo llena un rincón oscuro insaciable allá al fondo de mi músculo cardíaco. Ese algo que ahora es sólo mío, y me ayuda a entender lo que no quise comprender antes. Ese algo que rebusca donde acampar por las noches, y últimamente, ha encontrado verdes praderas acogedoras, precisas para descansar y poder continuar un nuevo día, a solas con el silencio, pero cargando una mochila llena de preguntas, miedos, y esa extraña decepción, que como todo, sólo el tiempo podrá llevarse. Mientras, ese algo prosigue su camino, largo e impredecible, nada lo detiene, aunque quiero una pausa porque tengo pena.
Eso es todo.



Sólo lo abracé

No había nada más por hacer, sentía que ya no podía estar más dañada y miserablemente sola. No dudé, no me arrepentí, salvo unos segundos frente a su puerta antes de tocar el timbre.
Pensé un momento en todos estos años, en las noches en vela, en las manos frías resguardadas bajo el tibio e incesante 'mismo de siempre'. Soñé sus manos, sus ojos, su piel, y de pronto recordé lo mal que se siente este frío de niño que regala a veces su voz.
Y volví a mirar la puerta, seria, triste, casi resignada a verme ahí de pie como ser sin alma.

No pensé, no retrocedí, no quise explicaciones, sólo lo abracé como jamás volveré a abrazar a alguien, y me dejé convencer con cuentos antiguos, sonrisas esquivas, y un sueño que nunca tejimos realmente..



Lost [♪]




..And we can fly, fly, fly away..