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welcome

Cada uno posee el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa..

fiesta de senti·mentiras silenciosas




Camaleón
Sueño arpas.
Derramas tu sangre al muro.
Abrazas centro.
Sin zapatos,
duermes en el corazón del cabello.

Aquí estamos,
clavando pasos en la materia,
cruzando piernas y columnas.
Me enredo en tus pies.
Signas el aire con tu desdén.
Te expandes.

Sufres respuestas.
Hundimos tu enojo en la falda.
Sal de estrellas en la boca.
Piel desnuda en tus cortadas.




...

De ti

De piel, de besos y emociones. De silencios y miradas perdidas en el recuerdo. De notas melancólicas y ácidos movimientos de recelo. De tu olor y esos momentos que logro recopilar con más que mi total esfuerzo. De todo el tiempo y la paciencia. De todo aquello que con palabras no se puede expresar, y a veces tampoco demostrar. De todo eso está hecho uno de los pilares más importantes para mi. De nosotros, de ti, de lo que te llevaste, y ahora es sólo tuyo..




Ruido

Cuando por fin creía que el mar se había dejado de bramar, cuando me dormía con una sonrísa, cuando ese tiempo diminuto que se mezcló con olores y recuerdos me llenaba la piel, cuando las puertas se comenzaban a cerrar y las ventanas a abrir para dejar entrar la luz del sol.. Justo cuando eso ocurría, un ensordecedor ruido abarrotó mi espacio, mi cabeza y todo tramo corpóreo. Un ruido ensordecedoramente silencioso..

Angel·Negro

La vió sentada en esa banca solitaria, lejos de todos, en medio de la multitud. Se sentó a su lado tratando de no hacerse notar. Le susurró al oido rogándole que no se sintiera sola, que era demaciado joven para eso, que sus ojos eran muy hermosos para conocer la tristeza de la soledad, que su talento esgrimía la fuerza suficiente para desplazar lo que sentía. Le pidió que olvidara, que la había seguido y que de sus recuerdos no debía salvar nada en absoluto. Ni esa noche, ni ese abrazo, ni los cientos de cartas, nada. Le pidió que volviera ese angel sonriente, que sus ojos verdes se iluminaran nuevamente. Insistió una y mil veces, pero sus palabras parecieron no ser escuchadas. Aún la observa escribiendo su diario, tratando de absorver la melancolía que expresa en el, intentando salvar su sonrisa que agóniza día a día. No se atreve a hablarle, la siente reticente y un poco iracunda, pero está conciente que lee sus palabras, desde lejos, y consigue provocar sensaciones.. no siempre positivas.