Cómo miro a los ojos a los míos y les digo que pronto no podrán abrazarme más? Cómo miro al niño de ojos tristes y trato de que no entre en negación absoluta respecto a mi vida? Cómo me despido de quien más amO en la vida, en medio de una estación llena de gente desconocida, un lunes cualquiera por la noche, mientras todo parece no detenerse más? Cómo llorar cuando lo poco que queda es para ser feliz? Cómo recuperar la esperanza cuando todo dice que no volverán los momentos que deseo con la fuerza de mi médula espinal? Cuándo se acaba el sueño y despierto entre sábanas azules con lineas y un techo bajito de tablas chuecas?
El clima está entibiándose cada día más. La vida se torna renovada, paradójicamente renaciente, y una sonrisa no me abandona nunca.
Descansar es el nuevo vicio y disfrutar cada momento la gran tarea diaria. Leer todo a mi alrededor la única rutina latente. Todos los días miro decenas de rostros que quizá no volverán a verme, pero dejar una huella es una estrategia de logro personal que mañana a mañana me propongo lograr.
El tiempo corre a pasos de gigante. La angustia se disipa, el cansancio es reemplazado por un sentimiento de satisfacción continua.
Pero a pesar de la paz que reina en mi aire, de la calma que abunda a mi alrededor, muchas veces miro al cielo y me pregunto..
Cómo miro directo a los ojos pequeños de quien más adoro y le regalo las fuerzas que me rellenan el alma?
Cómo miro a los ojos a quien más deseo abrazar a diario y consigo un poco más de eso mismo que me hizo vivir completa tantos años?
Cómo miro a los ojos a quien más amO y le pido que se quede un ratito más junto a mi almohada para verme dormir?
Cómo miro a los ojos a la persona que más amO en esta vida y le digo que tal vez nunca será demasiado tarde? (porque el tiempo ya se terminó..)
Cómo..?
Perdóname
Perdón por querer que empezaras de cero borrando todo en tus sitios, por las agresiones, por las cosas que creíste que eran en mala y no supe poner tonos acordes a ti, por las penas, los llantos, los momentos de incomprensión, de dolor, de angustia. Perdóname por llorar de más, por no abrazarte cuando debí, por extrañarte de más, por querer tener las cosas que ahora no se pueden. Lamento haberte decepcionado, de no ser más, de no poder ser lo que necesitabas. Te pido perdón desde el fondo de mi ser, de mis fuerzas, mis ganas de vivir. Anhelo que seas mejor que todos, que seas el de antes, el bueno, el gentíl, el caballlero andante que tiene sueños. El que cuida, el que ama, el que abraza fuerte hasta hacer crujir las costillas. El que besa exquisito, el que se ríe, el que cuenta chistes con humor corrosivo. El que siempre fuiste y está por ahí oculto entre mañas, mal genio y estrés. Perdóname, te lo pido, perdóname. Porque jamás voy a dejar de repetirlo, hasta que realmente sienta que lo has hecho, que realmente me perdonaste por todo. Hasta que sienta que tu memoria de verdad recuerda, como yo, los buenos momentOs, los hermosos ratOs, las cosas maravillosas que existieron.
Omar, perdóname, por favor, dime que me perdonas...
Estado moribundo
Fría, cruel y lluviosa coincidencia
EL aire huele a humedad y las gotas caen lentas por el vidrio del bagón. El tren entra al tunel y veo mi rostro reflejado en la puerta, parece que envejecí un par de años. Llevo el gorro del polerón puesto, y eso me hace pensar "Qué me pasa? No visto así, no suelo salir así a la calle.."
La respuesta es fácil ahora. Las cosas que me llenaban cada segundo están tan lejanas hoy, que los detalles más hermosos se han ido apagando. Pero.. están realmente lejos? O será que están debajo de el montón de 'toallas tiradas'? Esos días con O.lor a pasión y risas desaparecieron o simplemente no se han reencontrado con sus dueños?
Un paraguaso en la espalda me devuelve al carro y la voz sexona de la niña del metro me avisa que debo descender y hacer combinación. Para ese entonces los años que llevaba encima se iban disipando con la lágrima impertinente que rodó por mi margarita derecha. Caminé entre la gente pensando.. "Será que el viento esta vez soplará de nuevo a nuestro favor?" Y entre el olor a lluvia y el frío de esa tarde traté de creer que esa brisa otoñal era una buena señal y que el niño que caminaba delante mío con un tiburón estampado en su espalda era sólo una coincidencia cruel del destino..
